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Gimnasios en tiempos de pandemias
¿qué hacer con ellos?





Nalgas de Kardashian, bíceps de Thor, espalda de trompo de Tacos al Pastor... Son propósitos clandestinos de año nuevo que pocos cumplen (quizá los normales, los poco obsesivos, o bien los sin disciplina, carentes de motivación), y en las circunstancias apocalípticas actuales, mucho menos.

Covid19 se llama el agente nocivo que ha hecho cerrar gimnasios en todo el mundo, ha dejado sin selfies de gym al facebook y ha dejado en "visto" todos los deseos de reinvención de cuerpo con aparatos, rutinas y asesorías de diversa tesitura.

Antaño, en el gymnasium se reunían los filósofos cínicos, unos bichos raros que entrenaban para esculpir su cuerpo, pero más que nada para resistir la dureza de la vida, como una pandemia.

Los antiguos no se "tomaban selfies" vestidos con túnicas skinny, más bien parece que solían mandar a hacer esculturas que tal vez poco tenían que ver con la realidad (también aplicaban filtros a su modo), sobre todo si a filósofos se refería.




Como perros callejeros, los asistentes al gymnasium clásico llevaban una vida simple. Nada de cosas superfluas, nada de banalidades o ropa fitness, gadgets o consejos deportivos, si acaso los había. Se desapegaban de todo lujo, prescindían de todo lo innecesario que la vida actual acumula por montones. Pura idea compleja, puro razonamiento. Esos eran los griegos vintage, los romanos... dejémoslo para otra ocasión.

Durante esta desastrosa cuarentena, el coronavirus nos podría haría ver la vida como aquellos antiguos visitantes del gym original. Después de todo, escultural es sinónimo de alguien que asiste al gimnasio con el firme y noble propósito de... esculpir su cuerpo para estar sano, aceptable y cultivar el buen aspecto exterior como reflejo del interior, con las obvias y grandes excepciones morales. Tendremos que empezar por el interior.

Los filósofos gimnastas aspiraban a la libertad, la autosuficiencia y a labrar su propio destino. Los jóvenes medievales, a sobrellevar el caos que los rodeaba. Nosotros aspiramos simplemente a que pase la cuarentena. ¿No?




Algo más...

No me creo que en la EDAD MEDIA la gente no se duchara/aseara ...


Los miles de adictos al fitness podrían cambiar el cultivo de su físico por una actividad que implementaron un grupo de jóvenes medievales, italianos por cierto. Se reunieron en una abadía de Florencia hace 700 años aproximadamente durante una epidemia peor que la nuestra: la peste bubónica. Entonces, siete mujeres y tres hombres se encontraron en una iglesia para contar historias en medio de una ciudad destruida. Los relatos, el chisme, las anécdotas siempre son la última y mejor opción.

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